Casi toda póliza de casa en Florida lleva dos deducibles. Uno aplica a las cosas comunes: una tubería rota, un incendio en la cocina, un árbol que entra por la ventana un día tranquilo. El otro aplica solo a los huracanes, y no funciona igual en absoluto.
Por qué importa que sea un porcentaje
El deducible de las demás causas es una cantidad fija, y casi todo el mundo se sabe la suya. El deducible de huracán es un porcentaje de su cobertura de vivienda, que no es lo mismo que lo que usted pagó por la casa ni lo mismo que lo que valdría al venderla. Es la cifra que su póliza lleva para reconstruir la estructura.
Ahí está todo el sentido de sacar la cuenta. Un dos por ciento de un límite de vivienda suena pequeño hasta que se aplica a un límite real, y el resultado suele ser varias veces el deducible al que esa misma familia está acostumbrada. Vale la pena hacer esa cuenta una vez, en la renovación, mientras es un número en una hoja y no un número en la carta de un ajustador.
Cuándo aplica y cuándo no
El deducible de huracán no lo dispara el mal tiempo. Lo disparan las condiciones escritas en su póliza, que por lo general empiezan cuando el Centro Nacional de Huracanes le pone nombre a una tormenta y se emite una vigilancia o un aviso para la zona, y terminan un periodo fijo después de que se levanta el último aviso. El daño fuera de esa ventana cae bajo el deducible común.
Hay otra distinción que agarra a la gente todas las temporadas. El viento es viento, y el agua que entró desde afuera es inundación, y la inundación está excluida de toda póliza estándar de casa en Florida sin importar qué la haya provocado. La marejada ciclónica es inundación. Un techo abierto por el viento no lo es.
Cómo elegir entre las opciones
Las aseguradoras suelen ofrecer varios porcentajes. Uno más alto baja la prima que usted paga todos los años y sube la cantidad que tendría que conseguir el único año en que reclama. Es un intercambio real y no hay una respuesta correcta para todo el mundo, pero sí hay una forma correcta de decidirlo: con las dos cifras escritas una al lado de la otra, y con una idea honesta de cuánto podría reunir usted en las dos semanas siguientes a una tormenta.
Le mostramos las opciones de porcentaje de su póliza, lo que cada una le hace a la prima y lo que cada una le costaría después de una tormenta con nombre. Pregúntenos antes de la renovación y no después de una.
