Dos de las cosas más útiles de una póliza de bote se confunden entre sí constantemente, y la confusión solo sale a la luz cuando se necesita una de ellas.
El remolque
La asistencia de remolque cubre llevar de vuelta a tierra un bote averiado: el motor no arranca, se quedó sin combustible, encalló con la marea bajando. Normalmente es un límite anual modesto o un tope por incidente, y para casi todos los dueños es la tranquilidad más barata de la póliza.
Vale saberlo: una membresía comercial de remolque y el renglón de remolque de su póliza no son el mismo producto y no siempre se suman como la gente supone. Si tiene las dos, díganoslo, porque muchas veces hay un ahorro en quitar la duplicación en vez de pagarla dos veces.
El salvamento y la remoción de restos
El salvamento es lo que ocurre cuando el bote está hundido, varado o en peligro y hace falta una operación profesional para recuperarlo. La remoción de restos es la obligación legal de retirar lo que quedó, que puede aplicar quiera usted el bote de vuelta o no. Las dos se cobran por la dificultad del trabajo y no por el valor de la embarcación, y una cuenta de salvamento puede superar lo que valía el bote.
Por eso el límite de salvamento importa más de lo que sugiere su tamaño en la página, y por eso una póliza que ata el salvamento a un porcentaje pequeño del valor del casco es una propuesta distinta después de una tormenta de lo que parece en febrero. Pregúntenos qué trae la suya; es una respuesta de un minuto y no es una que a la mayoría de los dueños le hayan dado alguna vez.
